Llegas a un punto de recarga para tu coche eléctrico y escaneas el QR para pagar. La web parece legítima, introduces tus datos de tarjeta… pero el QR era un adhesivo falso pegado por encima del original.
Es la misma técnica del QRishing aplicada a los puntos de recarga eléctrica. Los estafadores pegan adhesivos en cargadores de zonas comerciales y aparcamientos públicos.
Señales de alarma
- El QR parece una pegatina añadida encima de otra.
- La URL no corresponde a la empresa de recarga habitual.
- Te pide más datos de los que debería (CVV, PIN).
- No recibes un recibo oficial del operador de carga.
Usa siempre la app oficial de tu operador de recarga en vez de escanear QRs físicos.
¿Qué hacer?
- Usa la app oficial del operador de carga.
- Inspecciona el QR antes de escanearlo.
- Comprueba la URL antes de introducir datos.
- Si sospechas, busca otro punto de recarga o usa la app.