Encuentras un apartamento en la playa a un precio increíble. Las fotos son preciosas, la ubicación perfecta. El propietario te pide una transferencia como señal porque «hay mucha demanda». Pagas. Cuando llegas... el apartamento no existe o el dueño real no sabe nada.
Los estafadores roban fotos de anuncios reales de Airbnb o Booking y los publican en otras plataformas o en redes sociales a precios mucho más bajos. Cobran la señal y desaparecen.
Señales de alarma
- El precio es significativamente más bajo que otros similares en la zona.
- Te piden pagar fuera de la plataforma oficial.
- Solo aceptan transferencia bancaria, no tarjeta.
- El propietario tiene excusas para no enseñarte el piso.
- No hay contrato de alquiler formal.
Busca las fotos en Google Imágenes para verificar que no están robadas de otro anuncio. Y nunca pagues fuera de plataformas que ofrecen protección al comprador.
¿Qué hacer?
- Reserva solo en plataformas con garantía de protección al viajero.
- Busca las fotos en Google Imágenes para verificar su autenticidad.
- Nunca pagues por transferencia directa a un particular.
- Si el precio es demasiado bueno, desconfía.